miércoles, 19 de septiembre de 2012

De por qué 'La voz' es un formato que no va conmigo


Con el inicio del curso televisivo, la mayoría de canales, hablando a nivel internacional, estrenan sus apuestas y grandes bazas para captar la atención del espectador. Una de las grandes bazas en muchos países, como Estados Unidos, Reino Unido o España son los talent shows (mal llamados reality shows en nuestro país debido a la granhermanización que acaba afectando a todo programa en el que gente anónima puede llegar a ser conocida). 

Los angloparlantes, ambos, han lanzado las nuevas temporadas del 'X Factor' (aunque en Reino Unido hay hasta un talent para encontrar al próximo 'Jesucristo Superstar'), estrenando la NBC estadounidense 'The Voice', que tendrá dos temporadas en la época 2012/2013, siendo esta la última con Christina Aguilera y Cee Lo Green (que serán sustituidos por Shakira y Usher).

Este señor, Andrew Lloyd Webber, busca al próximo Jesucristo Superstar.
En España, si antes de verano teníamos a Antena 3 con 'El número uno', esta vez es Telecinco con 'La voz' (que en un momento llegaron a poder verse enfrentadas en parrilla) la que apuesta por un formato de cantantes. Un formato de gran repercusión internacional, con buenos datos en países como Holanda, Alemania o Estados Unidos.



Y tras haber visto medio programa en directo, y el otro medio en diferido (por asuntos que no vienen a cuento), la verdad es que la conclusión es que si ya es un formato que no me gustaba adaptado por otros países, en nuestro país tampoco me convence.

Aquí los puntos por los que es un formato que no me convence. Empezaré por los genéricos:
  • En un formato de desgaste, en el cual siempre se vende como apasionante la fase de audiciones a ciegas. Es decir, es lo que supuestamente marca la diferencia entre 'La Voz' y otros programas como 'Operación Triunfo', los 'Idol' o las versiones del 'X Factor'. Sin embargo, a partir de entonces, el formato, con sus peculiaridades, sigue una estructura similar a la de otros formatos. Y el problema es que luego las galas no suelen ser tan interesantes, y todo va descayendo.
  • Hay un pro que a la vez es una contra, y es que el jurado suele estar compuesto (si no siempre) entera y exclusivamente por cantantes más o menos consagrados (a veces, casi debutantes): en USA vemos a Christina Aguilera, Cee Lo Green o Adam Levine; en UK vemos a Jessie J con Sir Tom Jones o will.I.am; en Australia a Delta Goodrem... El problema es que muchas veces estos jurados no tienen demasiada química entre ellos, y únicamente vale el nombre. Este año, por ejemplo, para elegir quien cubriese la plaza vacante del X Factor británico se invitaron a cantantes para cubrir el hueco dejado por Kelly Rowland. Y la verdad es que mientras que algunos han encajado, otros como Geri Halliwell más que transmitir química junto a los demás, destrozaban el conjunto únicamente por sus ansias de destacar. Entre tanto artista reconocido, la lucha de egos a veces es lo que peor sienta a un formato (Gary Barlow y Kelly Rowland ya la liaron bastante en el X Factor británico el año pasado con sus egos desmedidos, siendo vencidos por una casi desconocida Tulisa). Miedo me da cómo encajarán Shakira y Usher en la próxima edición americana.
  • Personalmente, creo que un artista no es sólo la voz, como se vende en el programa. Grandes artistas, como Madonna, no tienen una voz espectacular y han marcado hitos en la historia de la música a nivel internacional (queramos admitirlo o no, ha sido inspiradora para una larga lista de artistas a día de hoy). Una gran voz no te hace artista, así como un gran físico tampoco. En muchos programas hemos visto cómo a pesar de 'look like a star', que diría textualmente Mel B, 'don't sound like one'. Así como por una gran voz, si no transmite nada, ahí queda. 
  • Los ganadores de las versiones inglesa y americana (y me centro en ellos porque suelen ser los referentes internacionales, aunque no sean los originales, sólo por el nivel internacional de los jueces), no han tenido mucha repercusión. Es más, de la primera edición de 'The Voice' en USA, de Dia Frampton (segunda) si no me equivoco se supo más que de Javier Colon, ganador de esa edición. Y porque Dia era conocida previamente por tener un grupo. Y la ganadora de la primera edición británica... En fin. Lo dejaré ahí. Mucha voz, pero nada de carisma. 
  • Creo que el desarrollo del programa, por contrario que formatos como 'Idol', 'Operación Triunfo' o 'X Factor', abusa de velocidad en su resolución a partir de las batallas, y creo que no se ve una progresión en los artistas, que llegan casi como se van. A veces, el público tampoco llega a conectar con ellos por eso mismo.
  • Por último, el formato a veces se convierte en un refrito de eliminados de concursos anteriores o de viejas glorias que han caído en el olvido. Esto no me parece mal, puesto que pueden volver a tener una oportunidad que la necesitaban. El problema es que esto cae a veces en una especie de 'rutina' y según quien sea digamos 'pasa' o 'no pasa' casi por inercia. A veces hay sorpresas, pero otras veces es como si no nos pudieran sorprender porque el cásting son todos refritos de otros concursos. Eso en otros formatos no pasa, porque aunque se presenten los mismos, siempre te dan las dosis perfectas de novatos y viejos aspirantes.

Me centraré ahora en los aspectos que me están tirando muy para atrás de la versión patria:
  • Los canales españoles y la manía de vender 'un jurado buenrollista que ha creado un buen clima entre ellos' para sus programas. Admitamos una cosa: un buen jurado tiene que tener su lado profesional y su lado constructivo, así como su lado de espectáculo. Y con espectáculo no me refiero a meter a Risto a meter baza a todo el mundo, porque en un formato así no tiene cabida (en OT encajaba por el propio formato); me refiero a algún comentario mordaz, a algún comentario inteligente e interesante. Se puede hacer espectáculo con comentarios mordaces pero sin ir a la yugular (Christina Aguilera es experta en dejar claro cuando algo no le gusta sibilinamente). 
  • Bisbal y su poca naturalidad. Los demás tampoco es que sean lo más natural del mundo, y a veces las peleas son forzadísimas, pero no termina de gustarme. Quizás también sea mucho debido a que no veo ningún tipo de química entre los jueces, como sí la veía en 'El Número Uno'. Veo a Melendi, Bisbal y Rosario cada uno por su lado, y a Malú ni la veo.
  • Que te hagan palmadas y 'ole, ole y ole' en plan gitaneo. No lo aguanto.
  • Dos horas y media casi de programa, si no me salen mal los cálculos, para una fase de cásting. Supongo que en el primer programa es más porque hay que explicar un poco la dinámica, presentar a los jueces y demás, pero si van a estar cinco semanas a programas de dos horas y media, absolutamente faltos de dinámica, mal vamos (meten cortes entre actuación y valoración, punto negativo no, negativísimo, detesto eso). Adoro de los programas británicos y americanos que, aunque corten mil veces por anuncios, todo es más rápido, más interesante.
  • Se llama copla va a estar representado en un amplio porcentaje, ¿no?
  • Que está en Telecinco, y los programas satélite van a tener carnaza para dar y regalar.
  • Por último, Jesús Vázquez. Como presentador multiusos para cualquier programa. De tan natural y cercano que quiere parecer, me resulta artificioso. Y ya, si Tania Llasera está por algún lado metida, apaga y vámonos.
En resumen, que esta ''voz'', no va conmigo.

2 comentarios:

  1. estoy de acuerdo. tampoco va conmigo. yo lo vi y llega un momento en que me pareció de mal gusto que hablen a voces entre ellos picandose como si le fueran a dar al botón rojo pero lo único que hacen es fastidiar al cantante que esta dándolo todo encima del escenario porque no lo dejan de que se oiga bien. me uno a tu opinión, no va tampoco conmigo.

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  2. y jesus rodriguez parecia luis fonsi y bisbal parecia un lobo, malu con cara de rancia, rosario enfada y melendi como un gato a punto de saltar, es de chiste

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