domingo, 30 de septiembre de 2012

De campamentos y libretas (otro recopilatorio veraniego)



Es bien sabido por todos aquellos que me conocen (si no lo haces, encantado de conocernos) que soy una persona de estas que detestan, por encima de muchísimas cosas, el calor empalagoso y el terral de Málaga. Quizás suene a tópico, pero en esos momentos echo mucho de menos la lluvia y el frío. ¿Y qué hago cuando alguien me pregunta? Le respondo de la manera más simple posible: ''Cuando hace frío, puedes cubrirte con capas y capas de ropa, si te hacen falta, puedes ponerte más. Cuando hace calor, tanto calor, llega un punto en el que no puedes quitarte más ropa, lo siguiente sería arrancarte la piel''.

No obstante, este año el verano quizás no ha sido tanto ni tan extenuante, porque me pasé medio mes en el País Vasco de campamento con el grupo scout en el que estoy, el Alcazaba 400, en el que actualmente estoy de servicio dentro de la rama de Tropa. El campamento fue realmente el pistoletazo de salida a mi verano, puesto que no hacía tanto que había terminado los exámenes de mi primer año de carrera y, con todo limpio, no había disfrutado aún todo lo posible de mi ansiada libertad.

La verdad es que, para mí, puede que el País Vasco sea el lugar más bonito de aquellos en los que he estado, no sólo de campamento de verano. Quizás ayude el clima, como ya he dicho, pero la verdad es que disfrutar de paisajes como aquellos y luego volver a Málaga y verlo todo tan seco es un impacto importante. ¡Y a pesar de todo la gente de allí decía que aquello era lo que estaba seco!

Lo que nos gusta hacer el indio...

De este campamento me quedo con muchos momentos de complicidad con Alejandra, una de las mejores personas que puedo tener en mi vida; la charla con Alba en la Iglesia la tarde antes de la marcha nocturna; la poza con el Clan en la ruta o los momentos de risas con los niños de secciones más pequeñas. También me quedo con esos momentos en los que por ti mismo decides que lo mejor quizás es hacer las cosas cuando te sientes preparado, y no dejarte llevar por dejarte llevar.

Porque quizás ha sido el verano de las decisiones personales para poder un cambio definitivo en mi vida y cambiar mi manera de pensar. No voy a decir que lo haya hecho completamente, así como tampoco puedo pensar que no voy a seguir cambiando. O incluso puede que dé pasos atrás y hayan cosas que vuelvan a estar tal y como eran, lo cual no sería demasiado productivo. Pero bueno, de todo puede pasar, la vida no es un único estado, inamovible, todo varía.

Gran parte de la culpa en esta nueva manera de afrontar las cosas quizás sea la libreta Moleskine que me compré. Siempre he sido bastante reacio a comprarme una, puesto que pensaba que no tenía nada realmente interesante que escribir como para gastarme dinero en una cosa así. Es más, nunca he pensado que gastarme el dinero en una libreta fuera realmente bueno. Un buen día, no obstante, me dí cuenta que quizás soy una persona que expone de sí misma demasiada información acerca de mis pensamientos. Demasiada, por no decir toda. Y es que, como sabemos, la información es poder, y ocultar cierta información hace que quienes tengamos el poder sobre nosotros seamos nosotros mismos. Y esto, junto con el momento propio para hacerlo estando con mi madre en FNAC, me llevó a comprarme dicha libreta, la cual tiene nombre y en la cual vuelco mis pensamientos y mis ideas y que nadie ha leído y que, si es posible evitarlo, nadie leerá.

Feria, alguna que otra salida nocturna, algún que otro FNAC con mi adorada Laura, salir al centro a dar una vuelta, el PEG con mi grupo scout y las primeras reuniones del año o el evento PechaKucha Málaga, que ya os comenté en una entrada reciente. Así como la reapertura de un canal en YouTube en el cual seguir llevando a cabo nuevas ideas con las que explorar qué es lo mío y qué no, así como para descubrir otras maneras de hacer las cosas. Mejorar en Ilustrator, Photoshop, Premiere, After Effects. Decidir mi propio logo como 'imagen de marca'...

...pues puede que no haya hecho tan poca cosa como pensaba. Pero mañana empiezo otra vez las clases, y ya iba echando de menos la sensación de rutina. Sí, suena todo a tópico. Me gusta la lluvia, el frío, quiero empezar las clases y este verano he cambiado muchas cosas de mí. Pero quizás alguien tiene que admitir que es tópico.

Cierro la entrada con la canción que, sin duda alguna, me ha acompañado gran parte de mi verano. De esas canciones que no me canso de escuchar, y con que me guste a mí, su presencia está más que justificada.




PD: En las secciones del blog, he eliminado la pestaña 'Ilustraciones' y en su lugar he puesto el Portfolio online que he hecho en Flickr. Quizás no es el sitio más actual para ello, pero creo que es bastante ordenado y que las cosas pueden localizarse bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario