domingo, 30 de septiembre de 2012

De campamentos y libretas (otro recopilatorio veraniego)



Es bien sabido por todos aquellos que me conocen (si no lo haces, encantado de conocernos) que soy una persona de estas que detestan, por encima de muchísimas cosas, el calor empalagoso y el terral de Málaga. Quizás suene a tópico, pero en esos momentos echo mucho de menos la lluvia y el frío. ¿Y qué hago cuando alguien me pregunta? Le respondo de la manera más simple posible: ''Cuando hace frío, puedes cubrirte con capas y capas de ropa, si te hacen falta, puedes ponerte más. Cuando hace calor, tanto calor, llega un punto en el que no puedes quitarte más ropa, lo siguiente sería arrancarte la piel''.

No obstante, este año el verano quizás no ha sido tanto ni tan extenuante, porque me pasé medio mes en el País Vasco de campamento con el grupo scout en el que estoy, el Alcazaba 400, en el que actualmente estoy de servicio dentro de la rama de Tropa. El campamento fue realmente el pistoletazo de salida a mi verano, puesto que no hacía tanto que había terminado los exámenes de mi primer año de carrera y, con todo limpio, no había disfrutado aún todo lo posible de mi ansiada libertad.

La verdad es que, para mí, puede que el País Vasco sea el lugar más bonito de aquellos en los que he estado, no sólo de campamento de verano. Quizás ayude el clima, como ya he dicho, pero la verdad es que disfrutar de paisajes como aquellos y luego volver a Málaga y verlo todo tan seco es un impacto importante. ¡Y a pesar de todo la gente de allí decía que aquello era lo que estaba seco!

Lo que nos gusta hacer el indio...

De este campamento me quedo con muchos momentos de complicidad con Alejandra, una de las mejores personas que puedo tener en mi vida; la charla con Alba en la Iglesia la tarde antes de la marcha nocturna; la poza con el Clan en la ruta o los momentos de risas con los niños de secciones más pequeñas. También me quedo con esos momentos en los que por ti mismo decides que lo mejor quizás es hacer las cosas cuando te sientes preparado, y no dejarte llevar por dejarte llevar.

Porque quizás ha sido el verano de las decisiones personales para poder un cambio definitivo en mi vida y cambiar mi manera de pensar. No voy a decir que lo haya hecho completamente, así como tampoco puedo pensar que no voy a seguir cambiando. O incluso puede que dé pasos atrás y hayan cosas que vuelvan a estar tal y como eran, lo cual no sería demasiado productivo. Pero bueno, de todo puede pasar, la vida no es un único estado, inamovible, todo varía.

Gran parte de la culpa en esta nueva manera de afrontar las cosas quizás sea la libreta Moleskine que me compré. Siempre he sido bastante reacio a comprarme una, puesto que pensaba que no tenía nada realmente interesante que escribir como para gastarme dinero en una cosa así. Es más, nunca he pensado que gastarme el dinero en una libreta fuera realmente bueno. Un buen día, no obstante, me dí cuenta que quizás soy una persona que expone de sí misma demasiada información acerca de mis pensamientos. Demasiada, por no decir toda. Y es que, como sabemos, la información es poder, y ocultar cierta información hace que quienes tengamos el poder sobre nosotros seamos nosotros mismos. Y esto, junto con el momento propio para hacerlo estando con mi madre en FNAC, me llevó a comprarme dicha libreta, la cual tiene nombre y en la cual vuelco mis pensamientos y mis ideas y que nadie ha leído y que, si es posible evitarlo, nadie leerá.

Feria, alguna que otra salida nocturna, algún que otro FNAC con mi adorada Laura, salir al centro a dar una vuelta, el PEG con mi grupo scout y las primeras reuniones del año o el evento PechaKucha Málaga, que ya os comenté en una entrada reciente. Así como la reapertura de un canal en YouTube en el cual seguir llevando a cabo nuevas ideas con las que explorar qué es lo mío y qué no, así como para descubrir otras maneras de hacer las cosas. Mejorar en Ilustrator, Photoshop, Premiere, After Effects. Decidir mi propio logo como 'imagen de marca'...

...pues puede que no haya hecho tan poca cosa como pensaba. Pero mañana empiezo otra vez las clases, y ya iba echando de menos la sensación de rutina. Sí, suena todo a tópico. Me gusta la lluvia, el frío, quiero empezar las clases y este verano he cambiado muchas cosas de mí. Pero quizás alguien tiene que admitir que es tópico.

Cierro la entrada con la canción que, sin duda alguna, me ha acompañado gran parte de mi verano. De esas canciones que no me canso de escuchar, y con que me guste a mí, su presencia está más que justificada.




PD: En las secciones del blog, he eliminado la pestaña 'Ilustraciones' y en su lugar he puesto el Portfolio online que he hecho en Flickr. Quizás no es el sitio más actual para ello, pero creo que es bastante ordenado y que las cosas pueden localizarse bien.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Y ellos, ¿te quieren representar?


Esta es una entrada para el 26 de septiembre que, por problemas de red, no pude colgar en su momento.

Es curioso cómo las cosas comienzan a tomar verdadera dimensión en cuanto estás metido o, mejor dicho, involucrado en el asunto. La lógica es aplastante en este sentido, pero no somos realmente conscientes de ello hasta el interesante momento en el que comienzas a juntar las piezas del puzle conocido como realidad para construir la tuya propia.

¿A qué me refiero exactamente? Pues simplemente a que, estando dentro de la conocida ‘’tubesfera’’, estoy comprendiendo mejor las opiniones vertidas en muchas ocasiones por la gente dentro de la misma en redes sociales. Por esto mismo podéis comprobar que, en los últimos días, el tema está un poquito centralizado en ese foco de atención dentro de las entradas en el blog (y quien haya entrado en Contra-Escritura y haya leído los dos primeros capítulos de ‘’Las Guerras YouTube’’ también lo habrá comprobado).

Con motivo de la próxima celebración del YouFest, varios medios de comunicación han ido tanteando este universo, unos con más fortuna que otros. Y anoche, la emisión del publirreportaje ‘’El poder de YouTube’’ en Antena 3 se convirtió en Trending Topic en nuestro país. Desafortunadamente para el equipo que ha llevado a cabo el programa, no ha sido en su totalidad por opiniones completamente favorables. Pero tampoco nos engañemos, no ha habido sólo opiniones negativas.

Pero no voy a entrar a analizar el publirreportaje en sí, sino el efecto generado a partir de él, volviendo a las críticas por parte de la mencionada ‘’tubesfera’’ patria al YouFest. Para los que sigáis a vloggers españoles, no os será raro entonces el hashtag #YouFestNoMeRepresenta, con el cual muchos de los usuarios que crean contenido en YouTube en nuestro país se han quejado que los organizadores del evento no se han centrado en la que, para ellos, es la verdadera realidad del portal o artistas nacionales a los que les ha facilitado llegar a un mayor público. En su lugar, los organizadores se han centrado en los vídeos y artistas virales con éxitos fugaces. Es decir, a los que verán en el YouFest serán gente como Wendy Sulca, Rick Astley o Buraka Sound System.

De todas formas, ¿son estas quejas realmente legítimas? Obviamente sí, puesto que ellos, como parte activa dentro de dicha ‘’tubesfera’’, es decir, como gente que crea contenido y lo sube al portal, están en todo su derecho a opinar de algo que nace con la marca YouTube implícita. Sin embarga, creo que también deberían entender que no todo el mundo tiene la misma visión del portal y que, si para algunos YouTube es un portal en el cual ver a gente como Chusita FashionFever, Rush Smith o Bollicao, no es la única visión del portal. YouTube comprende un espectro de mayor amplitud y los organizadores, en lugar de centrarse en ellos, han preferido optar por esa senda.

Apuntaba @kikillovlogs anoche en su cuenta de Twitter, creo yo muy acertadamente, que el evento no era de los organizadores y que ellos podían invitar o contactar con quienes ellos querían para contar con su presencia, tal y como cuando uno organiza una fiesta o un cumpleaños. Tomando esto como base, yo lo completaría diciendo que la marca que se vende es YouFest, no YouTube, y que se celebre en nuestro país quizás no es motivo para que inviten a la gente que los vloggers españoles crean que deban invitarse si desde la organización no se ve que encajen con el cariz del evento. Si en otro caso fuese la marca YouTube la que organizase como YouTube Fest, por ejemplo, sí que vería la queja como algo lógico, puesto que dependería inmediatamente del portal. 

Entonces, ¿deben quejarse los vloggers españoles? En mi opinión, pueden hacer lo que quieran. Es más, deben hacer lo que quieran, y si creen que quejarse es la mejor opción, ¿quién les va a decir que no lo hagan? Aun así, teniendo el YouFest una organización que gestiona el evento como cree correcto, seguirá tomando las decisiones que ellos estimen oportunas porque ellos entienden que YouTube, de donde surgen los invitados, de una manera muy diferente. ¿Es realmente el portal de una manera o de otra? Ni una cosa, ni la contraria, sino como el usuario configure su actividad en relación a él, por lo que unos se sentirán identificados o no.

En mi opinión, sigo pensando que la mejor manera de quejarse con respecto al YouFest sería no hacerle ningún tipo de publicidad. Ni hablar mal, pero tampoco hablar bien: el boca a boca, el opinar, es lo que le está dando tantísima publicidad y lo que hace que Antena 3 haya tomado especial interés, por lo que parece. Ya se sabe ‘’que se hable, bien o mal, pero que se hable’’. 

Por último, soy partidario que, si ellos consideran que el YouFest no les representa, y ya tienen un evento como el VlogFest, que surge de ellos mismos, se centren en crear el evento que realmente les represente y diseñarlo, al igual que ha hecho el YouFest, de la manera que estimen oportuna. E igualmente no todo el mundo estará de acuerdo a cómo se lleve este evento adelante porque no siempre puede llover a gusto de todos.

Así que, respondiendo a la pregunta que da nombre a esta entrada, aunque ellos vendan que es el festival para la Generación YouTube (y ya le estamos dando vueltecitas al asunto de la generación, que ya sabéis que no soy partidario), si tu manera de ver la manera de ver YouTube es como la de los que no se sienten representados, quizás es que ese festival no está hecho para ti. O quizás es que ellos no cayeron en la cuenta que, como usuarios, hay millones de maneras de entender el concepto Generación YouTube.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Comisario, hemos recibido una denuncia...

...dicen que han asesinado a la Televisión.



Que tengo canal de YouTube y soy asiduo seguidor de muchos canales en dicho portal no es nada nuevo. Es más, a la izquierda de esta entrada, en la barra lateral, podéis encontrar el enlace a dicho canal (IlustraMúsica). Formo parte activa de YouTube y me siento orgulloso de ello, puesto que puedo compartir lo que creo audiovisualmente con gente a la cual admiro profesional y, en algunos casos, personalmente. Incluso he hecho buenos amigos dentro del mundo YouTube (y no me refiero sólo a vloggers, puesto que en la red hay mucho más que vloggers).

No me considero que, por subir contenido a este portal, forme parte de ninguna Generación YouTube. Sí que me considero parte de una generación que ha crecido a medida que Internet también crecía, que comparto con aquellos que, como yo, nacieron a finales de los años 80 y durante los años 90. Por poner un ejemplo en primera persona: yo he vivido cómo en la oficina en la que trabajaba mi padre pasaron de ordenadores de pantallas ''armatoste'', teclados y ratones bastos, a pantallas planas y teclados y ratones mucho más sofisticados.

La diferencia principal radica en que los niños nacidos durante los años 2000 han crecido con Internet y los ordenadores casi totalmente integrados en sus vidas. En ningún momento han vivido el impacto de la ''revolución on-line'' en sus vidas.

¿Por qué digo esto? Principalmente porque es un término que viene usándose desde hace cierto tiempo para acá, titulando recientemente este reportaje de la revista MujerHoy en su edición digital (no sé si en la impresa también). En dicho reportaje, se presenta a miembros destacados de la tubesfera nacional. A saber: Chusita FashionFever, Rush Smith, JPelirrojo, Yellow Mellow, Bollicao y los miembros de La Supercafetera. 

El motivo por el cual escribo esta entrada se resume a una frase que dice VektorJack, o Jacobo (como guste): ''Para mi generación la televisión está muerta''. Y aquí, cual Peter Griffin de la vida, me tiro media hora diciendo ''ey, ey, ey'' ante vosotros (quienquiera que seáis los que me leáis). ¿Para qué generación? 

Mira, soy una imagen de Google random con la que ilustrar tus powerpoints y posts.

No podemos negar que Internet es un medio rápido, directo y que te permite el feedback casi automático con aquellos con los que compartes lo que creas. Hablar de la red de redes es hablar, sin pensarlo, en interacción tras interacción. Los ordenadores han sido el salto generacional de los televisores, así como los televisores fueron de las radios (y no me atrevería yo a decir que las radios de los periódicos o los libros, sería demasiado atrevido). Pero, ¿ha asesinado Internet a la televisión? ¿Está justificada realmente la Generación YouTube como tal?

En mi opinión, ambas respuestas son negativas. En primer lugar, porque se sigue consumiendo la televisión, tanto a nivel informativo (o desinformativo, cada uno que lo vea como quiera) como a nivel entretenimiento. Y, en segundo lugar, porque YouTube se nutre, en un gran porcentaje, de muchísimo material creado expresamente para televisión. E incluso muchos canales aprovechan este portal para poner anuncios, tráilers y contenido inédito de sus programas para poder captar audiencia. 

Que no consumamos el material en los medios para los que fueron originados no significan que cambien el contenido del material. Es decir, ¿en qué se diferencia que veas Friends por televisión a que la veas en un portal online? ¿En que no tienes anuncios? Día a día tienes anuncios por todos lados, ¡y pobre de quien lo niegue! Incluso dentro de los mismos canales de esta ''Generación YouTube'' hay anuncios y vídeos virales de empresas que contactan con quienes tienen más tirón entre su público objetivo para promocionar su producto. ¿O a nadie le suenan las mil y una formas de mandar a alguien ''A tomar Fanta'' que salieron este verano? 

A tomar fanta en dubstep, en rumba, en friki...

Leemos en muchas ocasiones que ''la televisión es una mierda''. No voy a ser yo quien intente cambiar de opinión a la gente, ¡ojo! Cada uno puede pensar lo que quiera, mucho más expresarlo como le apetezca. Pero creo que hemos de ser conscientes de qué estamos consumiendo y que, como decía, que lo cambiemos de medio, en función a las cosas positivas que puede tener el nuevo medio, no implica que cambie su origen. 

Además, si lo planteamos de otra manera, se ha creado una especie de ''élite'' cultural en torno a la figura del libro (a nivel general, no hablo de fenómenos concretos; y menos de esos en los que pensáis). No es extraño escuchar a alguien diciendo que prefiere esperar a la adaptación del texto antes que leerlo y descubrir lo que sucede por él mismo. Y nos quejamos que la era digital amenaza a los libros, cuando lo que realmente ha hecho ha sido abrir las puertas a más opciones de lectura. Amenaza a la comercialización de la lectura, pero a la lectura en sí no le hace mal alguno.

¿Y a qué viene este último párrafo? A que muchos de los que se llevan las manos a la cabeza por los ''pobres libros'', después despotrican contra la televisión y se vanaglorian en que ellos ven lo que quieren por internet. Justo como después yo decido consumir ''El Atlas de las Nubes'' on-line porque no puedo comprármelo o porque no lo encuentro. Pero, a la larga, podría suceder lo mismo: si la gente dejase de ver la televisión, se crearía una especie de ''élite'' cultural con la televisión como centro y con gente apenándose.

No obstante, una caída de la televisión hoy en día supondría que gran parte de las fuentes de contenido on-line caerían con ella. ¿Qué sería entonces de series.ly y portales similares? Porque estamos en las mismas con el cine, que está en ese proceso de ''elitización''. ¿Qué pasará cuando quiebren las grandes productoras? Obviamente, la red también te permite ampliar el espectro de películas que ver, como sucede con los libros. Incluso pasa con la televisión, puesto que desde aquí puedo ver programas que me interesan gracias a que hay páginas que me permiten ver la televisión inglesa o estadounidense. Pero, y muchos coincidirán conmigo, es que hay veces que aunque la base sea buena y los medios también, se nota cuando el contenido es para la red o cuando es para otros medios. No es lo mismo ''The Big Bang Theory'' que ''La Supercafetera''. O incluso poniendo un ejemplo más castizo, por si alguno cree que pongo un ejemplo demasiado exagerado: No es lo mismo ''Aída'' que, de nuevo, ''La Supercafetera''.

Y porque no es lo mismo La Súpercafetera que una cafetera normal #chistefácil

Lo que quiero plantear con esto es que quizás, cuando de verdad la televisión esté muerta, parte de Internet lo esté también. O a lo mejor no, y la televisión solo está en un bache del cual sólo necesita salir, encontrar nuevas maneras de llegar al público y resurgirá. O incluso puede que todo esto de YouTube esté sobrevalorado y explote como una burbuja en algún momento. Como puede que exploten Facebook, Tuenti o Twitter.

Algunos coincidirán, otros no, pero esa es mi opinión. Mía, personal e intrasferible.

viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Dónde se da la clase de experto en #Seo y #MarketingOnline?



Ayer hablaba por esa gran herramienta llamada Skype con mi amigo Javier, de Erasmus en Holanda, y acabó saliendo en la conversación el tema al que hago referencia en el título de la entrada. Con un esquema similar, también escribí un tuit, que en esencia venía a referirse al mismo asunto.

Es curioso que los expertos en Twitter en nuestro país, de año y medio para acá (o por lo que he podido experimentar a título personal, que no hay ninguna verdad absoluta en este post más que lo vivido), se han multiplicado y casi que puedes darle una patada a una piedra que encontrarás a alguien en cuya descripción verás que es experto en #MarketingOnline, en #SEO y en otros ochocientos términos semejantes que yo no alcanzo a comprender pero que vienen a referirse al mismo mercado. 

Casi como los Community Managers, vamos.

El problema que tengo con estos profesionales no los consejos que algunos puedan darte. Obviamente, hay quien estudia de cerca los movimientos, las tendencias y los comportamientos de los usuarios activos de Twitter y otros portales. Sin embargo, ¿de verdad todos lo hacen? ¿Hay tanta red social para tanto experto en redes sociales y márketing online? ¿O es únicamente una burbuja que nos estamos dedicando a hinchar cada vez más hasta que nos explote en la cara? Y es que, si en Google busco el término SEO, hay aproximadamente 882.000.000 resultados para dicha búsqueda.

Soy el primero que no tiene mucha idea de Márketing Online, posicionamiento web y semejantes (aunque debería, al menos, empezar a tomar algunas nociones básicas que seguramente recibiré durante la carrera), sin embargo, soy un crack en la aritmética elemental y creo que, con la de cantidad de tuits con enlaces a 'Los 10 mejores consejos para obtener seguidores en Twitter' sumamos una cantidad total de consejos de unos... ¿alguien tiene una calculadora a mano? He perdido la cuenta.

¿O es que dentro de esos 10 consejos se repiten una y otra vez los mismos consejos?

¿Veremos en un futuro algo como Interñistán o Twitteristán? 

A lo mejor, incluso estoy equivocándome mucho con los términos. Pero, en el fondo, me da un tanto igual, porque si eres experto en redes sociales, luego eres también experto en SEO, Márketing online y un montón de hashtags que pones en tu biografía para que otros ''expertos'' también te sigan para que tú les sigas. Así, verás el chorreón de interesantes artículos que tuitearán y de los que, contando con el tiempo normal de una persona humana aprovechable durante un día, no se habrán leído mucho. ¡Cuidado! Que a lo mejor algún voraz, ávido de followers, se intentará sumar al carro y verá un tuit con un enlace y el hashtag #seo o un nombre atrayente, copiará, pegará y así estará usurpando tu territorio.

A veces los primeros que deberíamos ser honestos somos los propios estudiantes universitarios, que si bien estamos con ganas de entrar al mundo laboral en esa disciplina que debería apasionarnos (o por lo menos, atraernos), en ocasiones nos dejamos arrastrar por la ''pasión''. Si estudias Publicidad y RRPP, seguramente ya en primer año habrás hecho, como mi promoción, una campaña de algún tipo en concreto, y alguien (si no todos) se habrá encargado de llevar las redes sociales.

¿Y eso nos convierte en Community Managers como para ponerlo en nuestra biografía de Twitter? No se lo tome nadie a malas, y ya no sólo hablo de la gente de mi carrera, sea en la Universidad que sea, pero... ¿no somos un poquito Community Managers de nuestras propias cuentas en redes sociales? ¿Verdad? ¿Y a que no se le ocurre a una señora de 56 años que tiene Twitter por entretenerse cuando vuelve a lo mejor de limpiar escaleras y se pone un ratito en el ordenador, poner que es Community Manager de @PaquiLaDelBarrio? 

Es cuestión de sentido común. Aunque bueno, a lo mejor incluso yo acabo diciendo que soy Community Manager, experto en redes sociales y comunicación 2.0 o, ¿quién sabe? En SEO... o lo que sea.

Y dos consejo, antes de terminar el post:

El primero es que la base de la actividad en Internet es la interacción, al igual que en la vida real. Si tú tienes un blog maravilloso, pero no te metes en otros blogs y no comentas; si tienes un vlog interesante pero sólo lo mueves por tu círculo de amigos y no te metes y ves otros vlogs; si tienes un tumblr estupendo y no navegas por tumblr; si no vas ampliando círculos, haces RT's o FAV's nunca, ni sigues ni dejas de seguir, ni escribes nada en Twitter... En resumen, si tu interacción con otros usuarios, ¿cómo quieres crecer en Internet?

Y segundo, y más importante: No hagáis caso a ningún consejo si simplemente queréis disfrutar de Internet, nada más. Mucho menos del mío, que aún busco la asignatura en mi carrera en la que me den el título de experto en caza silvestre de unicornios, que me apetece ponerlo en la biografía de Twitter.

De 20 segundos en 20 segundos.


Suelen ser los planes improvisados, aquellos que te llegan de repente, sin comerlo ni beberlo, los que a veces al final  acabamos disfrutando. Los disfrutamos mucho más que otros planes, calculados al milímetro y que según la gente estarían más adecuados a nuestra edad.

Vamos, que hay quien cree que deberíamos basar lo que hacemos en ''ir de fiesta y tomar unas copas'', y que cuando vamos a algún tipo de acto cultural es únicamente porque nos lo piden en la facultad, porque alguien que nos cae muy bien nos insiste mucho o porque estamos locos de la cabeza. No obstante, todo el mundo no es así, afortunadamente.

¿A qué viene toda esta pseudo declaración de intenciones? No tengo ni idea ni yo, pero había que empezar la entrada de una manera potente y la verdad es que, de alguna manera u otra (que únicamente mi subconsciente entiende), tiene algo que ver con el evento PechaKucha Night, que anoche tuvo lugar a las nueve de la noche en el Castillo de Gibralfaro, y al que fui con varios compañeros de la facultad (Cristina, María, Raúl y su novia).

Digo que tuvo lugar a las nueve de la noche, aunque se nos citó a las ocho y veinte, porque lo interesante del evento comenzó a esa hora. Un poquito de cerveza antes de empezar, gazpacho bastante rico, y nos ponemos en primera fila para atender a las exposiciones que 9 ponentes (de diferentes ámbitos) habían preparado.

Para quien no conozca o no sepa que son los eventos PechaKucha (o, tal y como lo rebauticé durante la noche: PukeNuke, PakuNeku, PakuKanu y mil nombres distintos porque no me salía), nacieron en Tokio y se basan en la filosofía del control de tiempos (cómo me lo invento, no lo sé ni yo): tienes 20 diapositivas para presentar tu proyecto, y 20 segundos para dedicar a cada diapositiva. En total, casi 7 minutos para dedicarlos a lo que tú quieras.

Hecha la presentación (blog-PechaKucha; Pechakucha-blog), esta es mi impresión sobre las diferentes ponencias, siempre desde el respeto hacia las personas que lo llevaron a cabo, así como los colectivos/empresas (y así quedo bien si pongo a parir a alguien):

  • Emilio Molina (Tecnología + Música): Abrió las exposiciones de la noche, seguramente, con la temática más interesante de las 9: las conexiones entre la tecnología y la música. Sufrió quizás los nervios de ser el primero en presentar su tema y, quizás por esos nervios, a veces se le fue un poco de las manos el control de los tiempos. Pero, en general, me pareció bastante interesante (además de instructivo, porque yo llevaba intrigado con el cacharrito este de las fichas luminosas y ya sé por fin que es el Reactable barcelonés). 
  • Lourdes Molina (Taninotanino - Vinos inteligentes): Con esta ponencia al principio me quedé un poco traspuesto (por lo de vinos inteligentes, más que nada) y, porque además, Lourdes empezó muy fuerte la exposición y parecía que iba a ser un poco cargante durante toda ella. Sin embargo, a medida que avanzó, la exposición fue mejorando y haciéndose bastante más dinámica (excepto algún momento de lectura directa de la diapositiva, ¡minipunto negativo!) y amena. Lo que más destaco es el ambiente familiar que nos transmitió de TaninoTanino y la ilusión que transmite por el proyecto hablando de sus compañeros, lo cual hace que den ganas de conocer al resto de los miembros del equipo. Además, las chapas gratis me pueden.
  • Bola Barrionuevo (Pintor - Paisaje urbano con bloques): Si tuviese que ordenar las exposiciones de anoche según me gustasen más o menos, posiblemente la de Bola fue de las que menos me gustasen. No porque el tema no fuese bueno, que lo era; y tampoco porque lo pasase mal o me aburriese, que no lo hice, es más, me reí como un condenado; el problema es que se le notaba perdido a la hora de exponer. Quizás fue el que tenía más descontrolados los tiempos de exposición, y a veces se hacían momentos de vacío un tanto chocantes. Aun así, el tema que trató (su obra, basada principalmente en los bloques del paisaje urbano) fue muy interesante y este señor pinta que da gusto.
  • Dry Martina (Grupo musical - La odisea de publicar un disco): La banda Dry Martina es de esas bandas de las que me sonaba el nombre, pero ni sabía qué música hacían, ni sabía de qué me sonaban. Tras escuchar algún tema suyo, he de decir que me gustan mucho porque son de mi estilo, así que un descubrimiento. En cuanto a su exposición, fueron muy dinámicos subiendo dos de los componentes, porque se complementaron muy bien. Quizás me hubiese gustado un poquito más la exposición si hubiesen empezado contando un poquito más algo de la banda, pero la verdad es que fue una exposición con encanto. Y decir que Laura, la cantante, derrochaba simpatía al hablar. Música totalmente recomendable.
  • Okami (Restaurante - Unir culturas española y japonesa): Okami fue, quizás, de los proyectos más interesantes en conjunto, pero la exposición cojeó. En gran parte, esto se debió a que la dueña no sonó totalmente natural a la hora de exponerlo, demasiado 'mecanizado', lo cual para mí es vital a la hora que me guste una exposición. Aun así, el proyecto luego sonaba muy interesante (aunque desconecté un par de veces, que no terminaba de enlazar lo que decía con un restaurante, pero luego volví a retomar el hilo fácil) y Aya, la mujer japonesa que acompañó a la dueña, protagonizó uno de los momentos más divertidos de la noche. Por cierto, que el sushi que llevaron fue maravilloso. Un bocado delicioso.
  • Javier Iglesias (Ideario Ventures - El efecto WOW): Esta fue, sin ninguna duda, la ponencia que más me gustó de las nueve. Javier Iglesias controlaba perfectamente los tiempos de las diapositivas, las cuales estaban perfectamente diseñadas para ser agradables a la vista a la vez que divertidas y conseguían su objetivo, que era entender el concepto perfectamente. El tema era de los más interesantes, y la verdad es que el final fue también de los más divertidos, haciendo que el público interactuase (una de las claves para una buena exposición, siempre y cuando esto sea posible). Después me acerqué a Javier y le felicité porque, de verdad, me pareció genial. 
  • Álvaro Fernández (Canela Culoactivo & Canela Party): Soy bastante reacio a este tipo de presentaciones en base a fiestas (quizás porque cuando me hablan de fiestas de este estilo acabo pensando en Castizos y cosas semejantes, que no me han terminado por gustar). Y eso es lo que pensé que sería esto. Sin embargo, es un concepto muchísimo más interesante de lo que yo pensaba y, al final, dan ganas de participar, animarse y disfrazarse. Se ve que tienen un ambiente genial y que lo importante no es ya ir a ver a un grupo, sino hacer una fiesta con la música como excusa para hacer algo diferente. Por poner un pero en cuanto a la exposición, decir que las diapositivas parecían que estaban ahí pero excepto casos concretos no eran más que un apoyo de fondo.
  • Iñaki Pérez de la Fuente (Oficina Arquitectura Málaga - Proyecto Alcazaba y Teatro Romano): En nuestra ciudad hemos disfrutado del trabajo de esta oficina y la presentación fue una de las mejor ejecutadas (buen control de los tiempos, se explicó con soltura). Sin embargo, no fue de las que más me gustó porque el tema en sí no me terminaba de interesar. Aún así, esto es bueno para conocer el trabajo en diferentes ámbitos, y eso me gustó.
  • Dani García (Restaurante Calima): Si me quedó algo claro con esta exposición, la que cerraba el primer volumen, es que si voy alguna vez al restaurante, nada de lo que vaya a comerme será lo que parece que es. ¡Nada es nada en ese restaurante! ¿Una cereza con nata? ¿Una mariposa? ¿Boquerones? Nada es nada de lo que parece. Y ese extraño juego a lo Alicia en el País de las Maravillas es interesante, sin embargo, soy reacio a la cocina... digamos, moderna, y al final que nada era lo que pareciese, me acabó resultando un tanto pesado. Se descontroló a veces un poco en los tiempos, aun así, me resultó muy interesante conocer parte de ese mundo culinario, aunque fuese en fotografías (había cosas con muy buena pinta, aunque el fondo marino a mí me daría cosita comérmelo).
En resumen: PechaKucha Night Málaga, en su primer volumen, fue todo un descubrimiento y los que asistimos fuimos bastante partidarios de volver para próximos volúmenes (e incluso puede que alguien que escribe estas líneas presente algún proyecto, pero cuando esté más madurado). Aun así, y para hacer una pequeña crítica constructiva para próximas ediciones, a veces se abusaba mucho del ''Bueno, no necesita presentación'' y siendo un público tan amplio, pues siempre sería un pequeño detalle que hiciesen una pequeña introducción.

Por lo demás, una experiencia genial, que cierro con la música de Dry Martina:

miércoles, 19 de septiembre de 2012

De por qué 'La voz' es un formato que no va conmigo


Con el inicio del curso televisivo, la mayoría de canales, hablando a nivel internacional, estrenan sus apuestas y grandes bazas para captar la atención del espectador. Una de las grandes bazas en muchos países, como Estados Unidos, Reino Unido o España son los talent shows (mal llamados reality shows en nuestro país debido a la granhermanización que acaba afectando a todo programa en el que gente anónima puede llegar a ser conocida). 

Los angloparlantes, ambos, han lanzado las nuevas temporadas del 'X Factor' (aunque en Reino Unido hay hasta un talent para encontrar al próximo 'Jesucristo Superstar'), estrenando la NBC estadounidense 'The Voice', que tendrá dos temporadas en la época 2012/2013, siendo esta la última con Christina Aguilera y Cee Lo Green (que serán sustituidos por Shakira y Usher).

Este señor, Andrew Lloyd Webber, busca al próximo Jesucristo Superstar.
En España, si antes de verano teníamos a Antena 3 con 'El número uno', esta vez es Telecinco con 'La voz' (que en un momento llegaron a poder verse enfrentadas en parrilla) la que apuesta por un formato de cantantes. Un formato de gran repercusión internacional, con buenos datos en países como Holanda, Alemania o Estados Unidos.



Y tras haber visto medio programa en directo, y el otro medio en diferido (por asuntos que no vienen a cuento), la verdad es que la conclusión es que si ya es un formato que no me gustaba adaptado por otros países, en nuestro país tampoco me convence.

Aquí los puntos por los que es un formato que no me convence. Empezaré por los genéricos:
  • En un formato de desgaste, en el cual siempre se vende como apasionante la fase de audiciones a ciegas. Es decir, es lo que supuestamente marca la diferencia entre 'La Voz' y otros programas como 'Operación Triunfo', los 'Idol' o las versiones del 'X Factor'. Sin embargo, a partir de entonces, el formato, con sus peculiaridades, sigue una estructura similar a la de otros formatos. Y el problema es que luego las galas no suelen ser tan interesantes, y todo va descayendo.
  • Hay un pro que a la vez es una contra, y es que el jurado suele estar compuesto (si no siempre) entera y exclusivamente por cantantes más o menos consagrados (a veces, casi debutantes): en USA vemos a Christina Aguilera, Cee Lo Green o Adam Levine; en UK vemos a Jessie J con Sir Tom Jones o will.I.am; en Australia a Delta Goodrem... El problema es que muchas veces estos jurados no tienen demasiada química entre ellos, y únicamente vale el nombre. Este año, por ejemplo, para elegir quien cubriese la plaza vacante del X Factor británico se invitaron a cantantes para cubrir el hueco dejado por Kelly Rowland. Y la verdad es que mientras que algunos han encajado, otros como Geri Halliwell más que transmitir química junto a los demás, destrozaban el conjunto únicamente por sus ansias de destacar. Entre tanto artista reconocido, la lucha de egos a veces es lo que peor sienta a un formato (Gary Barlow y Kelly Rowland ya la liaron bastante en el X Factor británico el año pasado con sus egos desmedidos, siendo vencidos por una casi desconocida Tulisa). Miedo me da cómo encajarán Shakira y Usher en la próxima edición americana.
  • Personalmente, creo que un artista no es sólo la voz, como se vende en el programa. Grandes artistas, como Madonna, no tienen una voz espectacular y han marcado hitos en la historia de la música a nivel internacional (queramos admitirlo o no, ha sido inspiradora para una larga lista de artistas a día de hoy). Una gran voz no te hace artista, así como un gran físico tampoco. En muchos programas hemos visto cómo a pesar de 'look like a star', que diría textualmente Mel B, 'don't sound like one'. Así como por una gran voz, si no transmite nada, ahí queda. 
  • Los ganadores de las versiones inglesa y americana (y me centro en ellos porque suelen ser los referentes internacionales, aunque no sean los originales, sólo por el nivel internacional de los jueces), no han tenido mucha repercusión. Es más, de la primera edición de 'The Voice' en USA, de Dia Frampton (segunda) si no me equivoco se supo más que de Javier Colon, ganador de esa edición. Y porque Dia era conocida previamente por tener un grupo. Y la ganadora de la primera edición británica... En fin. Lo dejaré ahí. Mucha voz, pero nada de carisma. 
  • Creo que el desarrollo del programa, por contrario que formatos como 'Idol', 'Operación Triunfo' o 'X Factor', abusa de velocidad en su resolución a partir de las batallas, y creo que no se ve una progresión en los artistas, que llegan casi como se van. A veces, el público tampoco llega a conectar con ellos por eso mismo.
  • Por último, el formato a veces se convierte en un refrito de eliminados de concursos anteriores o de viejas glorias que han caído en el olvido. Esto no me parece mal, puesto que pueden volver a tener una oportunidad que la necesitaban. El problema es que esto cae a veces en una especie de 'rutina' y según quien sea digamos 'pasa' o 'no pasa' casi por inercia. A veces hay sorpresas, pero otras veces es como si no nos pudieran sorprender porque el cásting son todos refritos de otros concursos. Eso en otros formatos no pasa, porque aunque se presenten los mismos, siempre te dan las dosis perfectas de novatos y viejos aspirantes.

Me centraré ahora en los aspectos que me están tirando muy para atrás de la versión patria:
  • Los canales españoles y la manía de vender 'un jurado buenrollista que ha creado un buen clima entre ellos' para sus programas. Admitamos una cosa: un buen jurado tiene que tener su lado profesional y su lado constructivo, así como su lado de espectáculo. Y con espectáculo no me refiero a meter a Risto a meter baza a todo el mundo, porque en un formato así no tiene cabida (en OT encajaba por el propio formato); me refiero a algún comentario mordaz, a algún comentario inteligente e interesante. Se puede hacer espectáculo con comentarios mordaces pero sin ir a la yugular (Christina Aguilera es experta en dejar claro cuando algo no le gusta sibilinamente). 
  • Bisbal y su poca naturalidad. Los demás tampoco es que sean lo más natural del mundo, y a veces las peleas son forzadísimas, pero no termina de gustarme. Quizás también sea mucho debido a que no veo ningún tipo de química entre los jueces, como sí la veía en 'El Número Uno'. Veo a Melendi, Bisbal y Rosario cada uno por su lado, y a Malú ni la veo.
  • Que te hagan palmadas y 'ole, ole y ole' en plan gitaneo. No lo aguanto.
  • Dos horas y media casi de programa, si no me salen mal los cálculos, para una fase de cásting. Supongo que en el primer programa es más porque hay que explicar un poco la dinámica, presentar a los jueces y demás, pero si van a estar cinco semanas a programas de dos horas y media, absolutamente faltos de dinámica, mal vamos (meten cortes entre actuación y valoración, punto negativo no, negativísimo, detesto eso). Adoro de los programas británicos y americanos que, aunque corten mil veces por anuncios, todo es más rápido, más interesante.
  • Se llama copla va a estar representado en un amplio porcentaje, ¿no?
  • Que está en Telecinco, y los programas satélite van a tener carnaza para dar y regalar.
  • Por último, Jesús Vázquez. Como presentador multiusos para cualquier programa. De tan natural y cercano que quiere parecer, me resulta artificioso. Y ya, si Tania Llasera está por algún lado metida, apaga y vámonos.
En resumen, que esta ''voz'', no va conmigo.

viernes, 14 de septiembre de 2012

De por qué (Gómez) Heras y no Campos Gómez

Pequeño Batman que quedó en intento.


-Voy a apuntarte, Miguel (Gómez) Heras, ¿no?
-No, no. Miguel Campos Gómez.
-¿Y el (Gómez) Heras de dónde lo sacas?

Y así empieza toda la conversación. 

Hay mucha gente que me conoce personalmente, así como otra con la que trato día a día, aunque no tenga un trato tan profundo, que conoce este hecho; sin embargo, lo más común es que suceda lo que he descrito unas líneas más arriba. 

Pero la verdad es que es un asunto que, ahora que estoy empezando a trabajar un poco en una especie de 'imagen de marca' personal, diseñando y probando a ver cuál me convence mejor para emplearla de manera generalizada (tanto en trabajos en la facultad como trabajos fuera de ella, que algún encarguillo tengo), me he planteado mil y una veces.

No es ningún misterio que la relación con mi padre, por hechos que no vienen a cuento, está bastante deteriorada, al punto que no nos hablamos. Pero, como digo, son cosas que se quedan en el ámbito privado y es un capítulo de mi propia historia, que me ha hecho crecer como persona y darme cuenta de cómo son las cosas en algunos momentos. Me ha hecho fuerte y eso, aunque él no tenga mérito, se lo agradezco.

Hay quien dice que me avergüenzo de mis apellidos. Se equivocan. Uno puede avergonzarse de lo que alguien ha hecho en tu vida, echarle en cara cosas del pasado, pero tus apellidos son tuyos. De la misma manera que digo esto, personalmente el usar el (Gómez) Heras (aclaro: paréntesis porque no siempre lo uso, es más, casi nunca lo uso, pero alguna que otra vez lo hago) no fue sino, fue una decisión premeditada. Cuando tu mayor meta en la vida es poder dedicarte en cuerpo y alma en algo artístico, como es mi caso con la escritura, te planteas si necesitas un nombre artístico diferente al nombre con el que naciste.

Por suerte, hay gente que nace con nombre de estrella. Hay otros, sin embargo, a los que nuestro nombre no nos parece lo suficientemente atractivo. No es lo mismo Enrique Ortiz de Landazuri que Bunbury, o Pilar Cuesta Acosta que Ana Belén. Algunos creen que es una tontería, pero para mí no lo es: el nombre que des, el nombre que uses será tu marca, tu seña de identidad, y será por lo que la gente reconozca tanto lo bueno como lo malo. 

Además, si pensásemos en nuestros apellidos como una acumulación de palabras, incluídos los apellidos que se van descartando poco a poco con el paso de las generaciones, mi nombre sería Miguel Campos Gómez Espíldora Heras. Es decir, va incluso en la línea de mis propios apellidos.

Otros tiempos. Simplemente, otros tiempos.


Pero... ¿por qué Heras normalmente y no Gómez Heras?

De pequeño siempre pensaba que me faltaba algo al no haber conocido a mi abuela materna, Eulalia Heras. Muchos de vosotros seguro que conocéis esa sensación de decir 'vamos a casa de los abuelos' y que sólo esté uno de ellos porque nunca pudiste llegar a conocer a quien faltaba porque la vida, por desgracia, no es eterna. Sin embargo, cuando eres pequeño, más allá de ese vacío no comprendes los finísimos hilos que te conectan a alguien a quien la vida no te ha permitido tener entre tus brazos, en mi caso, por semanas de diferencia.

El Heras, simplemente, es un tributo a una persona que, a pesar de no haber estado nunca conmigo físicamente, siempre he tenido muy presente a partir de tomar conciencia poco a poco por lo que representaba dentro de mi familia materna. ''Te llevaba a ver películas que nadie más vería contigo. Te regalaría libros, toneladas de libros. Sería la primera en apoyarte en todo lo que hicieses'', han sido frases que he escuchado y siempre se referían a ella como una persona amante de lo artístico, como a alguien que encajaría conmigo. 

En definitiva, la siento cercana a mí aunque no esté.

Y estos los motivos de planteármelo tanto los últimos días.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Los jueces como mayores reclamos


¿Quiénes eran los jueces en los talent shows hace diez años? ¿Alguien se acuerda de Pilar Tabares o de Jorge Flo?

Sí, esta mujer ha sido jueza de algo en este país. Y no del caso Malaya.

Si lo pensamos con la mentalidad actual, entonces queda una pregunta en el aire: ¿cómo se reclamaba la atención del público antes de estrenar el programa en directo? ¿El presentador? Porque la verdad es que Carlos Lozano y Jesús Vázquez (aunque lo digo y salga caspa por todos lados), cuando se encargaron de OT estaban en las cumbres de sus carreras. ¿Los formatos? En el caso del X Factor puede ser, porque los castings, que fueron lo más destacado de las versiones de Cuatro, funcionaron bien.

Pero la verdad es que hoy en día, ni son los formatos ni son los presentadores los que crean expectación con respecto al estreno de un formato, o de una nueva temporada, de un talent show. Simon Cowell en América y Reino Unido –donde este señor es toda una institución- o Risto Mejido en España, han abierto la puerta al protagonismo de los jueces dentro de los concursos. Si no hubiese sido por ellos, seguramente no hubiésemos visto/veremos a Gary Barlow, Nicole Scherziguer, Christina Aguilera, Adam Levine, Rosario Flores, Miguel Bosé, Ana Torroja, David Bustamante, sir Tom Jones, Jessie J o un infinito etcétera de cantantes reconocidos en jurados de formatos internaciones.

Jessie J, discreta como siempre.
Y aquí, la versión cañí. Con nuestra Jessie J nacional, Rosario Flores.

Hay quien cree que son los concursantes los que deben tener el protagonismo total del concurso, sin embargo, hay que mantener un sabio equilibrio y saciar las ansias de protagonismo de estos famosos al frente de equipos de jurados, luchando contra sus propios egos… y contra los egos de todos los demás.
Y vosotros diréis, ¿a qué viene todo esto? Y yo os diré que todo viene al estreno esta madrugada de la segunda temporada del X Factor norteamericano, en el cual se estrenan como juezas Demi Lovato y Britney Spears. Y… ¿Adivináis quiénes son los mayores reclamos y por lo que, si las predicciones no fallan, subirá la audiencia como la espuma? Efectivamente, estas dos señoritas (Hola, me llamo Miguel y soy MUY obvio), en una estrategia muy clara de rejuvenecer a su público y poder robárselo tanto a The Voice como a American Idol, de la misma casa. 

Aún es pronto para analizar nada, pero, en cuanto llevemos una semanas de rodaje (sobre todo cuando concluya la fase de las Judge’s homes, que podamos ver a ambas féminas en solitario decidiendo quiénes merecen estar en su equipo o no) realizaré una pequeña evaluación para intentar explicar si, en mi opinión, los productores se equivocaron mandando a Paula Abdul a su casa y a Nicole Scherzinguer a Reino Unido, o tomaron las decisiones correctas. Porque la vida es devenir, y tiene suerte el primo de Mike Tyson de haber aguantado una temporada más sin que Simon le haya echado, o incluso media temporada (como ya se cargaron a Cheryl Cole la edición pasada a mitad de las audiciones). Recordemos que también echaron al presentador, Steve Jones, para meter a dos personas X que nadie tiene ni puta idea de quienes serán.

Me veo una última gala en la que Simon eche a Britney y diga que su categoría ahora la llevase... no sé, una megaestrella como Miley Cyrus o algo así.

La verdad que esto es bastante más joven que...
...Paula Abdul y sus aplausos a lo 'no sé qué coño hago porque estoy loca del coño'