domingo, 24 de junio de 2012

El efecto ''número uno''


Tenía planteado desde hace unos cuantos días hacer esta entrada (más concretamente desde el jueves que concluyó la primera edición de El Número Uno en Antena 3), pero por circunstancias personales y profesionales (exámenes, vamos) no he tenido la oportunidad de hacerlo hasta ahora, así que mejor tarde que nunca. Además, lo tengo todo más reposado y puedo dar una mejor valoración acerca de todo lo acontecido.

Como os comentaba anteriormente, el jueves se celebró la Gran Final de El Número Uno, una final que a principios de temporada se hubiese intuido emocionante y como una de las mejores en la historia de los talent-shows musicales en nuestro país, pero que, debido al devenir del programa con el paso de las semanas, las eliminaciones estúpidas e injustas y las actuaciones de un jurado profesional que resultó una vergüenza, acabaron por convertir en una final de popularidad y carpeterismo, como reflejaron los resultados.

Resulta curioso, por otra parte, la multitud de paralelismos que han surgido con Operación Triunfo, a pesar de lo cual creo que El Número Uno ha tenido una diferencia bastante clara: la selección de temas ha sido mucho más acertada y, además, ha permitido que estilos como el cabaret, la ópera o el rockabilly se expusieran al gran público, pero esto no hubiese sido posible sin la enormísima variedad en la selección de concursantes, la cual ha sido la más acertada en años. Sigo pensando que la mejor selección de concursantes se hizo para Operación Triunfo en la edición cancelada, pero aquí ha habido gente como Laia Vehí (enormísima, mi favorita), Roko (que me ganó con las semanas) o Lady Cherry (injustamente expulsada en la tercera gala), muy interesante.

¿Por lo demás? Nada nuevo bajo el sol, han cometido los típicos errores de todo talent en España, junto a otros nuevos. Este es el ''efecto número uno'':

Jadel, el ganador, o el enésimo caso de empezar brillantemente en el concurso para joderla semana a semana.
  • Jurado
    • El jurado comenzó muy bien las primeras semanas, pero comenzó a desinflarse para pasar a galas en las cuales a algunos concursantes no les juzgaban por su actuación, sino por lo 'palotes' que ponían al público. Curioso que en las promos Natalia Jiménez afirmase 'aquí sólo se viene a cantar' y pasase de valorar eso en cualquier momento.
    • Seguimos con el jurado, puesto que una cosa que detesto de los talent shows es que el público tenga el poder de decidir los nominados y los jueces tomen a los espectadores por tontos. En concreto, Miguel Bosé lo ha hecho unas cuantas veces.
    • Tercera de los jueces, que quieran tomar demasiado protagonismo en las valoraciones de los concursantes, cuando de por sí ya lo tienen porque son figuras reconocidas en el ámbito de la música, como David Bustamante cantando cada minuto.
    • Penúltima de los jueces, que dijesen a Patrizia Ruíz que ella estaba allí sólo por su cara bonita, cuando ellos habían sido los que la habían elegido (y no fue repescada como Roko por Pablo Alborán en la gala 0). Además, ¿no es curioso que dijesen eso y luego valorasen a Jadel por lo 'bueno' que estuviese?
    • Y última de los jueces: ¿por qué si dicen que la competición se está poniendo al rojo vivo, y que no pueden perdonar fallos, se dedicaron a blindar a gente como Sebas o Hermi constantemente sabiendo que al público nunca les gustaron especialmente (Sebas se comió unos cuantos bottoms del público) y habiendo tenido galas absolutamente fallonas? 
  • Dinámica
    • Entramos ahora con la dinámica del formato: ¿por qué se abrían las líneas a principio de la gala pero luego había votos que no contaban para nada porque luego les blindaban? Es más, tampoco creo que sean votos acumulables semana a semana, porque Laia pasó de ser primera a ser antepenúltima a ser última.
    • El problema de la mecánica de 'blindajes' de los jueces en las galas ha ocasionado un problema básico que hace que los espectadores dejen de ver el programa: marear. En la primera gala, blindaban a 10 y luego quedaban 6 nominados y el público salvaba a 3, en la segunda, blindaban a 10 y quedaban 4 nominados, en la siguiente, 10 y 3, en la siguiente, 5 y 7... Es decir, ¿no hubiese sido mucho más sencillo, y así solucionaríamos lo de los votos a los concursantes que no valían de nada, si el jurado hacía un ránking, se comparaba con el del público y los dos que tuviesen peor puntuación de ese combinado hubiesen quedado nominados? 
    • ¿Blindajes por señores mayores, por niños, por la calle, ex-concursantes...? ¿Perdón? ¿Esto es 'El Número Uno' o una competición de popularidad? Porque el único blindaje externo que me gustó fue el de los profesionales musicales, y porque eran profesionales musicales. Se trata de buscar una estrella, no de encontrar a la próxima estrella en el cartel de las fiestas de Villanueva del Trabuco.
  • Otros
    • Y, ¿por qué el escenario estaba tan desaprovechado? ¿Por qué no hay un jodido profesional en España que haya participado en un talent show y haya sacado verdadero partido de algún tema? Porque sólo lo han conseguido con Roko (muy contadas ocasiones) y, como mucho, con Garson y Edu Cayuela a base de puestas en escena horteras, recargadas y pasadas de moda. 
    • ¿Por qué no remodelan para la segunda edición el escenario y lo hacen más similar al de Tu Cara Me Suena? Jueces bien apartados, escenario grande, amplio, para hacer buenas puestas en escena y los asientos de los concursantes también bien apartados. El cartel ocupando muchísimo espacio (que no servía de absolutamente nada) y en el escenario todo apretujado.
    • ¿Por qué hay que meter músicos en toda puesta en escena? ¿No hemos aprendido de The X Factor que los músicos únicamente deben estar cuando el artista necesite arropo en la puesta en escena o porque no está seguro sólo delante de todo el público? Cuando hay una puesta en escena potente, ver a los músicos detrás 'fingiendo' que tocan, es de risa. Al menos, podrían haberles dado protagonismo haciendo que en los duelos tocasen en directo o con una gala así.
    • ¿Por qué narices los concursantes son incapaces de aceptar que sus gustos musicales no hacen repertorio? Es decir, Sebas Robben, por mucho que le gusten las grandes voces femeninas (vamos, que es un fan de Mónica Naranjo de manual), esas voces o se adapta bien el tema, o en voces masculinas son destrozos. Decir también de este concursante, ya para rematar, que no tiene ningún tipo de carisma, que si ha aguantado ahí es porque se esperaba mucho y nunca llegó a dar nada, y que para ser fan de Eurovisión, autodenominarse friki es tirar piedras contra su propio tejado cuando ese sector suele quejarse de que no les vean bien.
    • Paula Vázquez, se nota que es la primera edición y que necesita rodaje, pero es que había momentos en los que estaba demasiado forzada
    • ¿Es posible que Antena 3 programe bien los anuncios en algún momento de su historia? Volvemos a los mismos fallos: ir a publicidad tras una actuación, justo antes de una valoración... Y encima, meter más publicidad dentro del programa. ¿Es legal? ¿En serio?
  • Y lo más importante de todo: el programa falló porque no ganó Laia Vehí 
Y pensaba que estábamos ante el mejor talent show español...

Si me lo permitís, yo me quedo con el primer single de Laia.

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