jueves, 11 de octubre de 2012

Ideas adecuadas o ideas inadecuadas (ni mejores, ni peores)

Esto me servirá de excusa

Va a sonar mal, por no decir estúpido (llamadme loco si queréis), pero una de las cosas que en mi opinión siempre crean un poco más de conflicto suele ser cuando tienes que trabajar en equipo y aún no sabes hacerlo del todo bien. 


Obviamente cuando digo esto es por experiencia propia, y es que durante dos días de esta semana hemos estado en clase haciendo un pequeño trabajo que trataba de ver dos puntos principales: capacidad de organización en equipo y el liderazgo. No obstante, creía interesante en la entrada comentar una cosa que, con el tiempo, voy aprendiendo y que me he dado cuenta que es un gran progreso a nivel personal:

Un equipo, es un equipo para todo.

No se me caen los anillos por admitir que soy de esas personas a las que el trabajo en equipo, si no estoy 100% seguro de toda la gente con la que he de llevar algo a cabo, le cuesta. Me cuesta porque tengo una personalidad bastante fuerte y me ha pasado que en ocasiones:
  • Me he cargado o me he pretendido cargar todo el trabajo
  • He aceptado algo por no llevar la contraria y luego me he quejado
  • He tomado las riendas desde el principio y he querido tenerlo todo tan controlado que no he dado opción a otra opinión sin razonar correctamente la mía
Está claro que ninguna de las tres opciones es la buena. Aun así, creo que voy progresando y me voy dando cuenta que, si estás en un equipo tienes que ver lo mejor de lo que puede ofrecer cada persona y que sus opiniones cuentan tanto como la tuya. Tanto si es un grupo de 4 personas como si es un grupo de 40, que fue el caso del trabajo en cuestión.

¿Por qué digo esto? Porque, a pesar de acabar coordinando el trabajo en cierta medida, conseguí un avance tremendo a título personal no imponiendo una serie de ideas que tenía en mente llevar a cabo pero que, sin embargo, no me correspondían a mí decidirlas. Sí que cometí algunos errores, pero la verdad es que acabé bastante satisfecho con el trabajo final y creo que por parte de todo el grupo hicimos un trabajo bastante bueno para tener sólo dos días (teóricamente dos horas) para realizarlo.

El trabajo en cuestión era hacer una propuesta de ideas que ayudasen a la conocida como ''Marca España'' a tener una buena consideración, tanto como para los españoles, como para los extranjeros (inversores y turistas). Por mi parte, me encargué junto con varios compañeros de la creación de la Identidad que queríamos transmitir para que se retuviera en los públicos como una buena Imagen de España. No obstante, también propuse un cambio de imagen para la marca-país, pasando del creado por Miró en 1983 (arriba puesto), al cual le añadieron, en una tipografía que poco tenía que ver y con unas proporciones horrorosas desde mi punto de vista, la frase 'I need Spain'. En mi caso, la idea pasó de:

Muy simple. Demasiado. Falta un gorrito de torero o unos cuernos de toro. O topitos de flamenca.
A:
Luego caí que, quizás, debería haberlo hecho en inglés y con algún eslogan
Esta era simplemente una idea que se basaba en algunos puntos y que, obviamente, no era una propuesta como para decir: 'Esta propuesta es la mejor y tiene que estar sí o sí'. Simplemente era una propuesta por añadir algo de cosecha propia y con la cual me tiré una tarde entera. ¿Pero que me hubiese tirado una tarde entera haciéndolo implicaba que tuviese que usarse? No. 

La idea la propuse a los encargados de crear las estrategias de comunicación tanto interna como externa y no fue aceptada. ¿Y aquello significaba que fuese mejor o peor? No. Era una idea que en la situación a la gente encargada del asunto no les pareció la más idónea.

En resumen, lo que quiero decir es que, por un lado estoy muy orgulloso de mí mismo y, por otro lado, he aprendido que cuando una cosa puede tener una dedicación grande que, si la idea en el momento no es la más adecuada, tienes que aceptarlo. No siempre nuestras ideas son las mejores o las que más convienen.

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